RESIDENCE PARK
Yeda, ARABIA SAUDÍUn desarrollo de uso mixto en Yeda que integra un hotel de 210 habitaciones y 120 apartamentos con servicios en un único edificio, concebido como dos identidades diferenciadas conectadas mediante una serie de espacios y servicios compartidos.
Diseñado para maximizar la eficiencia dentro de estrictos condicionantes normativos, el edificio adopta una volumetría escalonada que mejora las vistas, las terrazas privadas y la orientación solar, mientras que una configuración en forma de U define una llegada ajardinada y tranquila. Accesos independientes, una cafetería situada en la esquina principal y espacios de coworking integrados refuerzan su identidad y consolidan un destino contemporáneo y dinámico.
Ubicado en Yeda, este desarrollo de uso mixto reúne un hotel de 210 habitaciones y 120 apartamentos con servicios en un edificio cuidadosamente articulado. Aunque ambos programas comparten una misma volumetría, funcionan de manera independiente, cada uno con su propia identidad, acceso y experiencia espacial, conectados únicamente mediante una red de espacios y servicios comunes.
El proyecto nace de un reto estratégico muy claro: maximizar la eficiencia del programa dentro de estrictos condicionantes normativos. Con solo dos plantas de sótano disponibles, la estrategia de aparcamiento se convierte en un elemento determinante para optimizar tanto las habitaciones del hotel como las unidades residenciales, garantizando al mismo tiempo una organización funcional clara y una operación eficiente.
La arquitectura actúa como la herramienta que equilibra todas estas condiciones. El edificio se desarrolla mediante una volumetría escalonada que mejora las vistas, genera amplias terrazas privadas para las viviendas y responde cuidadosamente a la orientación solar. A nivel de acceso, una configuración en forma de U organiza una secuencia de llegada controlada, creando un espacio ajardinado y sereno que contrasta con la intensidad del entorno urbano.
Cada programa desarrolla una identidad espacial propia. El hotel se articula alrededor de un vestíbulo de triple altura que potencia la sensación de llegada y amplitud, mientras que el acceso residencial propone un espacio de doble altura, más íntimo pero igualmente representativo. Una cafetería situada en la esquina principal activa la relación con la calle, prolongando la vida del edificio más allá de sus propios usuarios y reforzando su presencia dentro de la ciudad.
Los usos complementarios, entre ellos espacios de coworking y jardines privados, enriquecen la experiencia cotidiana al ofrecer lugares para trabajar, reunirse o desconectar. El resultado es un proyecto donde arquitectura, estrategia e identidad convergen para dar forma a un destino singular, capaz de equilibrar la eficiencia operativa con las expectativas de la vida contemporánea.



