CASA CA18
San Vicente, ESPAÑALa vivienda se abre a su entorno, diluyendo el límite entre interior y exterior mediante la luz, la vegetación y una secuencia continua de espacios que conecta las principales estancias con el jardín, la terraza y la piscina.
Su geometría nace de la manera de habitarla. Una fachada diagonal organiza el programa y da forma a una vivienda abierta, flexible y pensada para evolucionar con el tiempo.
Esta vivienda se concibe como una prolongación natural de su entorno y de la manera en que será habitada. La arquitectura se abre al paisaje, diluyendo el límite entre interior y exterior mediante grandes aperturas, espacios conectados y una relación continua con la luz, la vegetación y el aire.
Las principales áreas de día — salón, comedor y cocina — se organizan como una secuencia continua que se prolonga hacia el porche, la terraza y la piscina, entendiendo la vivienda como un único sistema arquitectónico donde interior y exterior conviven de forma natural.
La geometría del proyecto surge directamente del programa. Una fachada diagonal responde a la organización interior, generando una planta superior que incorpora un espacio independiente pensado para invitados o futuras necesidades familiares. Más allá de resolver el programa, este gesto define la identidad arquitectónica de la vivienda y refuerza su privacidad.
En el interior, los espacios se plantean con flexibilidad para adaptarse a la evolución de quienes la habitan, mientras que estrategias pasivas como la ventilación cruzada y la protección solar garantizan confort, eficiencia y sostenibilidad a largo plazo.
Más que un objeto aislado, la vivienda propone una manera de habitar abierta, adaptable y profundamente conectada con su entorno.








